jueves, 16 de agosto de 2012

El cráneo del Turiasaurus


Hace algunos años, en el 2003, se describió uno de los mayores dinosaurios que jamás han pisado la tierra en la vecina localidad turolense de Riodeva. Este nuevo dinosaurios herbívoro, el más grande de Europa, fue bautizado con el nombre de Turiasaurus riodevensis, un espectacular saurópodo de 30 metros de longitud. Sin embargo, como es habitual en este tipo de hallazgos, los restos encontrados, aunque de suma importancia, restaban de estar completos. Durante años se han seguido excavando los yacimientos por parte del equipo de paleontólogos de la Fundación Dinópolis, lo que ha permitido seguir recuperando más huesos de este imponente animal, teniendo ya el 55% del total del esqueleto, entre los que se encuentran un total de 24 huesos de la cabeza. Estos nuevos restos del cráneo de Turiasaurus, publicados el pasado 27 de marzo en la revista Journal of Systematic Paleontology, permiten de manera significativa aumentar el conocimiento que tenemos sobre este dinosaurio, siendo este uno de los tres únicos cráneos de estos gigantescos animales del Jurásico que se conocen en todo el mundo.

Reconstrucción tridimensional del cráneo de Turiasaurus. Francisco Gascó
 
     Es importante destacar este hallazgo, ya que debido al pequeño tamaño y fragilidad de los múltiples huesos que componen el cráneo (son huesos con milímetros de grosor), éstos rara vez fosilizan, lo que complica la identificación y reconstrucción de esta importante parte del animal.

    Esperamos, que con el tiempo también podemos encontrar en el término municipal de Alpuente restos de este gigante europeo.

viernes, 3 de agosto de 2012

Tiranosaurios con mucha pluma


     Recientemente, comentamos en nuestro blog nuevas evidencias de que los dinosaurios pudieron ser animales de sangre caliente. Relacionado con este tema, está la siempre apasionada discusión de la aparición de las plumas en los dinosaurios como un sistema de aislamiento para mantenerse caliente, similar al pelo de los mamíferos. Durante mucho tiempo se ha pensado que este derivado de la piel, al igual que las escamas, las uñas o los pelos, apareció en un pequeño grupo de dinosaurios terópodos, y que con el tiempo, fueron “reutilizadas” de forma muy eficiente durante la evolución del vuelo en el grupo que dio origen a las aves actuales.

     Sin embargo, cada vez son más comunes, sobretodo en China, la aparición de nuevos dinosaurios no avianos, que parecen estar recubiertos por plumas. Este es el caso de un nuevo dinosaurio terópodo que ha sido bautizado con el nombre de Yutyrannus huali. Según el trabajo recientemente publicado en la revista Nature y dirigido por el Dr. Xing Xu del Instituto de Paleontologia de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia de Ciencias China, este nuevo dinosaurio con plumas de hace unos 130 millones de años sería pariente del famoso Tyranosaurus rex. En este trabajo se describen 3 ejemplares: un adulto, que pesaría en torno casi una tonelada y media, y dos juveniles, de media tonelada, convirtiéndose en el dinosaurio más grande conocido que tenían el cuerpo cubierto de plumas o al menos parte de el.


Ilustración de varios ejemplares de Yutyrannus huali. Autor: Brian Choo


    Dado su volumen y el tipo de plumaje filamentoso (parecido al de un pollo recién nacido), los científicos descartan que pudiera volar lo que refuerza la teoría de que las plumas aparecieron como un aislante que probablemente favorecieron el control de la temperatura del animal, confiriéndoles una mayor independencia del ambiente externo. 

Podéis consultar la referencia completa del trabajo aquí:



jueves, 26 de julio de 2012

Dinosaurios de Sangre Caliente


     Uno de los grandes dilemas referentes a la biología de los dinosaurios era si éstos eran animales de sangre fría o ectotermos, como los actuales reptiles, o por el contrario eran seres de sangre caliente o endodermos, como los mamíferos. Esta sutil pero importante diferencia es de gran importancia ya que condiciona de forma importante su comportamiento y biología. Un animal ectotermo (que no genera calor interno) necesita obtener el calor del ambiente, con lo que depende completamente de esto para poder, por ejemplo, alimentarse. Por el contrario, un animal endotermo, que mantiene una temperatura corporal más o menos constante independientemente del ambiente, le permite, por ejemplo, mantenerse activo en periodos más frios o durante la noche. Durante décadas se ha especulado si los dinosaurios serian animales de sangre fría o caliente, aunque debido a su naturaleza reptiliana y a la común presencia de una estructuras en sus huesos denominadas Líneas de Paro del Crecimiento (LAGs de las siglas en ingles de Lines of Arrested Growth), se les suponian seres ecotérmicos.


     Los LAGs se aprecian como unos anillos oscuros parecidos a los que encontramos en los troncos de los árboles. Estas lineas se forman por la parada o relentización del crecimiento del animal durante las épocas mas frias o con menores recursos alimenticios. Hasta ahora, la presencia de estos LAGs era considerada como un indicio de ectotermia, ya que se relacionaba el paro estacional de crecimiento con la incapacidad del animal de mantener una temperatura corporal más o menos constante durante la estación de pocos recursos. Estas estructuras que se encuentran típicamente en los reptiles, eran la base para afirmar que los dinosaurios podrían ser animales de sangre fría.


Lamina delgada de un hueso de ciervo, donde se puede observar (flechas) las LGAs indicando paradas del crecimiento durante la vida del animal, similares a las identificadas en numerosos huesos de dinosaurios. Escala de la barra 500 micras. Fuente:  Köhler et al. (2012).

     Sin embargo, era difícil conciliar a un animal de 30 toneladas, tomando el sol durante horas para poder “calentarse” y comenzar su actividad diaria. Este dilema parece haberse solucionado gracias a un equipo de investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con un investigador del Instituto Polar de Noruega, quienes han publicado recientemente en la prestigiosa revista Nature que en los huesos de un centenar de rumiantes actuales, representativos de la diversidad específica y ecológica de este grupo de mamíferos, también presentan líneas de parada del crecimiento. Estos resultados muestran que la presencia de estas líneas no es un indicador de una fisiología ectoterma (que no genera calor interno), como se pensaba hasta ahora, ya que todos estos mamíferos de sangre caliente las tienen, estando estos LAGs directamente relacionadas con cambios ambientales o de los recursos disponibles durante la vida de estos animales. El estudio desmonta así el argumento clave de la hipótesis que los dinosaurios podían haber sido reptiles de sangre fría. 


     No nos queda más que dar la enhorabuena a los autores por este magnífico trabajo, y para aquellas lectores que puedan estar interesados en ampliar la información aquí os dejamos la referencia completa del trabajo:



jueves, 12 de julio de 2012

Aves y Dinosaurios


     Acaba de salir publicado un nuevo artículo sobre dinosaurios en la prestigiosa revista internacional Nature. En él, un grupo de investigadores de diversos centros de investigación de Estados Unidos junto con nuestro amigo el Dr. Jesús Marugan-Lobon, de la Universidad Autónoma de Madrid, estudian la forma del cráneo de distintos grupos de dinosaurios y de aves actuales, concluyendo que los cráneos de la aves adultas actuales presentan unas formas similares a los cráneos juveniles de diversos grupos de dinosaurios terópodos.

     Este fenómeno se conoce como heterocronía, y básicamente implica que durante el desarrollo y evolución de un grupo se producen modificaciones en los tiempos o en la velocidad en la que se producen los cambios morfológicos dentro de un organismo. En el caso que describen estos autores, se produjo un tipo especial de heterocronia denominada Paedomorfosis, que supone que los adultos de una especie presentan la forma de los juveniles de sus ancestros. Según esto, el estudio demuestra que aspectos físicos de las aves modernas tan característicos como el tamaño corporal reducido, los grandes ojos y los cerebros globosos, son el resultado de al menos cuatro episodios sucesivos de acortamiento en el crecimiento normal de sus ancestros los Terópodos, presentando las actuales aves formas similares a los cráneos de dinosaurios Terópodos en sus estados embrionarios o juveniles.

Fig. 1 a–c, Cráneos de diferentes arcosaurios. A) Alligator (izquierda) embrion de 46 dias, (derecha) adulto; b) Coelophysis (dinosaurio primitivo), (izquierda) juvenile y (derecha) adulto; c) Archaeopteryx (izquierda) Juvenile y (derecha) adulto.
    
     Este trabajo no hace más que reforzar la ya bien fundamentada hipótesis de que las aves son un grupo de dinosaurios muy evolucionado que conquisto el medio aéreo y que sobrevivieron a la gran extinción de finales del Cretácico.

domingo, 29 de abril de 2012

Crónica X EJIP


     Como ya anunciamos hace tiempo, la semana pasado se celebró el decimo encuentro ininterrumpido de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP) en la vecina localidad de Sot de Chera. Entre los numerosos e importantes patrocinadores podemos destacar al Museo Paleontológico de Alpuente, entre otros importantes centros y museos como el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, o Dinopolis. Sin embargo, la presencia del MUPAL no solo se materializó a nivel institucional, sino que Maite Suñer y Carlos Martínez, además de formar parte del comité organizador, también contribuyeron a dicho encuentro con la presentación de cuatro trabajos.


Foto de los participantes del X EJIP en Sot de Chera (Valencia).

     Este X EJIP acogió a más de 100 personas, entre los que destacamos importantes investigadores de renombre a nivel nacional e internacional. Durante el encuentro se presentaron varias conferencias por parte del Dr. Miquel De Renzi, de la Universitat de València, el Dr. Manuel Hernández Fernández de la Universidad Complutense de Madrid y del Dr. Richard Fariña de la Universidad de la República (Uruguay). A estas conferencias hay que sumar la charla de Marc Furió, Carlos Martínez-Pérez y Andrés Santos-Cubedo repasando la historia de estos diez años del EJIP. Además de estas conferencias 43 contribuciones entre charlas y paneles fueron presentadas por los jóvenes paleontólogos., versando sobre una gran variedad de temáticas (invertebrados, bioestratigrafía, sistemática, paleoicnología o paleontología de vertebrados entre otras). Finalmente, el congreso se clausuró con una salida de campo al Jurásico marino de la comarca dirigida por los Drs. Guillermo Meléndez y Carlos Santisteban.

     Esperamos que el año que viene en Atarfe (Granda) tengan como mínimo el mismo existo de la presente edición.

domingo, 8 de abril de 2012

Tortuga cretácica

     Un equipo de paleontólogos catalanes ha descubierto en un yacimiento de Isona i Conca Dellà (Pallars Jussà), una nueva especie de tortuga que convivió con los dinosaurios, y cuyos restos han sido publicados en la importante revista científica Cretaceous Research. Esta nueva tortuga, bautizada como Polysternon isonae, medía medio metro de largo y vivió hace 65 millones de años en aguas dulces. 

Reconstrucción de la tortuga Polysternon isonae a partir de los restos fósiles recuperados en Isona. Ilustración de Oscar Sanisidro.

     Los restos fósiles han sido localizados en estratos de finales del Cretáceo el prepirineo de Lleida. Esta zona no estaba habitada sólo por dinosaurios, sino también por cocodrilos, peces y otras especies animales cuyos restos fosilizados están saliendo a la luz gracias a las campañas de excavación que se vienen realizando desde hace años por parte del Institut Català de Paleontologia. Este estudio pone en evidencia que estas tortugas eran parte importante de estos ecosistemas, cuyos restos fosilizados son abundantes en los yacimientos pirenaicos, aunque normalmente están representadas por placas del caparazón aisladas o pequeños conjuntos de placas. En cambio, no es frecuente encontrar caparazones enteros y esqueletos en su interior como es el caso de la nueva tortuga descrita.

     Si estais interesados en ampliar esta información podeis consultar el articulo original en inglés:


lunes, 2 de abril de 2012

Tastavinsaurus sanzi

     Aunque publicado on-line a principios de este año, acaba de salir el último número de abril de la revista internacional Cretaceous Research los restos de un nuevo ejemplar del dinosaurios saurópodo Tastavinsaurus sanzi. Este nuevo material ha sido descubierto y estudiado por los paleontólogos de la Fundación-Conjunto Paleontológico de Teruel. Los primeros restos de T. sanzi fueron descubiertos en la década de los noventa por el equipo de paleontólogos del Grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza en la localidad turolense de Peñarroya de Tastavins, y con cuyo nombre fue bautizado este nuevo dinsaurio ibérico en la revista Journal of Vertebrate Paleontology en el año 2008.

       Los restos ahora publicados fueron descubiertos en el año 2004 en estratos de edad Aptiense inferior en la localidad de El Castellar (Teruel). La importancia de este nuevo hallazgo radica en que aunque se han recuperado menos huesos que en el ejemplar de Peñarrolla de Tastavins, si se han descubierto nuevos elementos anatómicos que no eran conocidos hasta el momento. Entre los huesos recuperados destacan el radio, varias costillas, el miembro posterior completo, con su correspondiente pie, y parte de la cintura pélvica. Desgraciadamente, no se han recuperado restos del cráneo, como suele ser habitual, dada la relativa fragilidad de los huesos que lo componen.
    
 Pie casi completo del nuevo ejemplar deTastavinsaurus sanzi de la localidad turolense de El Castellar.


   Esperemos que tanto el equipo de la Fundación-Conjunto Paleontológico de Teruel como los paleontólogos de Aragosaurus sigan dándonos importantes sorpresas.